"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"

si vas corriendo, más camino andarás.

domingo, 18 de octubre de 2015

Lavaredo.... para terminar andando.

Tercer ¼. Aguantar.
Ya tenía asumido que me iba a costar llegar a meta, pero no es fácil tumbarme. En las ascensiones no tenía dolores y ahora tocaba subir, solo esto era un alivio. Lo que cambia un ultra….hace unas horas estaba deseando bajar y ahora era todo un suplicio. Rompí a sudar y subí como nunca a la Forc. Lerosa. En el descenso es donde sufría. Yo andando y todo el mundo corriendo. Al dolor de la Fascia se le unía un dolor en los empeines que no sabía identificar. Probé a soltarme los cordones de las zapatillas, pero nada. Los descensos eran un imposible y lo bueno era que llegaban quince kilómetros cuesta arriba. Subir todo un valle hasta el horizonte, con un pequeño avituallamiento de agua cerca del final en el que tienes que vadear el rio varias veces por donde puedas, con mayor o menor suerte en el intento. En una subida tan larga te pasa de todo, desde encontrarte como un toro a sentarte en una piedra a descansar un rato porque no ves el final. El segundo bocata de jamón cayó allí, en el avituallamiento de agua. Un poco mas arriba estaba el collado, y la bajada para joderme mas la cabeza. Era un imposible correr. La gente me pasaba y yo sufría por no poder correr. El dolor de empeines estaba cerca de ser insoportable cuando llegué al coll de la Gallina.
Tres cimas desde Misurina. Al día siguiente.
Cuarto 1/4. Sufrir.

En este avituallamiento además de comer y beber me tuve que dar un baño de ánimos. Necesitaba que alguien me ayudase psicológicamente así que hice una llamada de emergencia a Juanra. Este me dío la fuerza que necesitaba para no abandonar. No sé que habría pasado si no llego a hablar con el, pero estaba agotado mentalmente y me dio animos y experiencia para continuar. El recorrido hasta el Passo Giau lo habíamos hecho unos días antes y a estas alturas de un ultra es muy importante. Se me pasó en un pis-pas y cuando me quise dar cuenta estaba charlando con las vascas en el km102. Me vieron llegar andando y se ofrecieron a bajarme en coche a Cortina. La vez anterior que nos habíamos visto era el 33km y yo iba corriendo en la parte delantera del pelotón. La oferta era como para tenerla en cuenta. Retirarte y que te lleven al hotel inmediatamente es un lujo, pero la cabeza ya estaba recuperada. Despues me acordaría de la oferta pero en ese momento ni por asomo me iba a retirar. Quedaban solo 18 km. ¡Y casi todo cuesta abajo¡ Cualquiera pensará que no queda nada, pero para mis dolores de empeines era lo peor. Solo quedaba una pequeña sorpresa en forma de muro de unos 100m de desnivel y luego 15 km descendiendo andando dentro de una tormenta de verano en alta montaña, con rallos y truenos cercanos. No sé donde tengo el límite del dolor pero estuve muy cerca. 

Finalmente 20h 23´. Las sensaciones en meta fueron de derrota. He llegado, pero el ultra ha podido conmigo. Al día siguiente apenas podía andar de la inflamación de los flexores de los pies.

Hoy, visto con tiempo, puedo decir que acabé a pesar de todo.


Librillo de preparación del recorrido.




sábado, 10 de octubre de 2015

Lavaredo. Puff si yo he venido a correr.

Puff y se me olvidaba, que yo he venido a correr.
Pues eso, el Ultra en si es lo de menos, lo interesante es disfrutar del viaje y todo lo que acompaña.
Primer 1/4, colocarse en carrera.
La salida a las once de la noche me gusta, y más en esa época. La noche no dura nada y cuando amanece te da un subidón que flipas. De Dani me olvidé pronto, sabia que salvo debacle suya no le iba a ver en toda la carrera. Pero Alejandro, era de los  que a ratos, puede que estuviésemos juntos. Salió escopetado y pasé de él, yo a lo mío me decía una y otra vez. Nada mas empezar a subir veo que me sobra ropa y tengo que parar a quitarme la camiseta de manga larga que llevo debajo. Pensé que la llevaría durante toda la noche puesta, pero no. La temperatura era agradable en el bosque y me sobraba. Tras esta inicial cuesta hay un tramo de travesia en media ladera muy corrible, y rápido se me olvidó lo de “tranqui que queda mucho”, de repente, justo en el momento de empezar el primer descenso, pino y por senda, pasé a Alejandro. Fue toda una sorpresa, pensaba que estaría mas lejos porque este sale a fuego hasta reventar. Esa bajada la tuve que hacer tranqui. Era complicado adelantar, así que no merecía la pena arriesgar los tobillos en los primeros km. La estrategia era pasar la noche  sin incidentes que para ir deprisa ya teníamos luego todo el día.

Una vez alcanzado Alejandro, sin querer, no hacía falta hablar nada, estaba claro que íbamos a pasar la noche juntos. Sin ir de la manita, porque todavía había mucha gente a nuestro alrededor, pero si que íbamos a estar pendiente el uno del otro en todo momento. El primer avituallamiento no teníamos muy claro el lugar exacto donde se ubicaba, pero al ser el primero nos daba lo mismo…que mas da el 15km que el 20km. En él nos juntamos y salimos al unísono, también con Fernanda Maciel. Ella marcará mediante jadeos la siguiente subida hasta el Forc. Son Forca. Las subidas me las tomo tranquilo, pero las bajadas siempre me desato. Mas tarde lo pagaré pero por el momento disfruto. A pesar de ser de noche con el faro de martxitxaco (frontal del que próximamente haré una entrada) veo que te cagas en las bajadas. Alejandro y yo vamos haciendo la goma. Se me va un poco en las subidas, le pillo y le saco un poco en las bajadas.  Casi llegando a Federavecchia paso al gran Javi Dominguez, andando, con una cojera considerable. En el avituallamiento se lo comunico a sus amigas(aquellas vascas que nos encontramos en la oficina de turismo), como un poco, cargo agua, espero un poco a Alejandro a que cargue y …..Fernanda? ha pasado de largo, se ha cambiado de mochila y ya no la veremos el pelo.

Segundo ¼. Mantenerse.
De nuevo subida. Piano, piano que esta es larga, aunque dividida en varios tramos. Nos cuesta coger ritmo, pero lo conseguimos. En esta parte de la carrera vamos juntos pero solos, y a ratos acompañados de otro. Ya no existen esos pelotones ni esas  hileras de luces. Tras el primer tramo de ascenso había unos 5km “llanos” de esos que me gustan. Senda sinuosa, con muchas raíces y continuos subeybajas que no te dejan coger ritmo y que a la gente se le atragantan. A mi me gustan. Me lo pasé pipa. Al llegar al lago Misurina (45km), precisamente donde el camino se abría, me pegó un bajonazo de impresión. De ir corriendo en zona complicada a ir andando en zona fácil y llana. Tomé la decisión de decir adiós a Alejandro y que cada uno continuase a su aire. Yo era incapaz de mantener el ritmo que habíamos llevado hasta ese momento. Nada mas rodear el lago la senda se empinaba de nuevo y ya no pararía hasta el Ref. de Auronzo. Se me hizo dura la cuesta. Ahora lo pienso y no sé porqué no me tomé ningún gel en ese momento, pero mas que la noche, lo que me confundió fue el amanecer. Son de esas cosas que a posteriori lo ves todo muy fácil, pero en carrera no se piensa igual. En Auronzo estaba la bolsa que habíamos dado a la organización y yo solo pensaba en el bocata de jamón que me esperaba. Como todo lo malo no puede llegar solo la Fascia-lata me empezó a dar guerra. Sabía que tendría que acarrear con los dolores pero no tan pronto. Poco a poco conseguí llegar a Auronzo. Y decidí tomármelo con calma. Cambiarme de ropa y ponerme seco, y avituallarme bien (mi bocata de jamón venido desde casa, sopa calentita, queso y ya no recuerdo que mas) era en ese momento lo importante para poder llegar a meta. 
La salida del refugio era durísima. No sé que temperatura habría pero el viento frio a 2500m a las cinco y media de la mañana era impresionante. A los diez segundos de haber salido tenía una tiritona que me hacia pensar en darme la vuelta. Llevaba toda la ropa puesta salvo la malla pirata. Gorro, guantes, manga larga encima de la manga corta y el impermeable. Rodear las tres cimas de lavaredo al amanecer es algo que no se olvidará fácilmente. Esas moles calizas con el cielo rosa de fondo son espectaculares. A partir de ahí tenía mil metros de desnivel negativo, justo lo que peor te va para la fascialata. Ya todo daba igual, las pulgas se habían hecho las dueñas de mi cuerpo y una vez abajo…. para colmo me pierdo. Mejor dicho, sabía donde estaba pero no estaba en el recorrido. Me pasé un cruce sin darme cuenta y cuando ves que llevas un rato sin ver marcas es cuando te das cuenta que algo no va bien. La verdad es que era una zona fácil y sabía como llegar al recorrido de nuevo sin dar la vuelta, así que a sumar otros tres km de mas.
Tocaba un llano paralelo a una carretera que se hizo eterno. Cinco kilómetros mas los tres de perdida me pareció una media maratón. ¡Qué pestiño! Pero, es como un enlace entre dos macizos. En el avituallamiento de cimabanche me tome un respiro y me recuperé mentalmente, porque físicamente iba hecho unos zorros ¡Y quedaba la mitad de la carrera!

jueves, 10 de septiembre de 2015

Vuelta al Midi d´Ossau. Su primer trekking.


Este blog principalmente trata de cosas del correr. De vez en cuando trato sobre otros temas que en este caso es viajar por la montaña andando.
Iba a ser nuestro primer trekking en familia, aunque no era la primera salida a andar por pirineos. Ya el año pasado subimos y bajamos a unos cuantos refugios de montaña en el Valle d´Aran, pero esto iba a ser diferente. Tres días seguidos, haga frio o calor, durmiendo en los refugios, comiendo lo que te pongan los guardas, con la mochila y todas las pertenencias a la espalada. Una experiencia fascinante para los chicos.

El Midi d´Ossau es un monte mágico, con una atracción similar a la del Cervino. Salvando las diferencias de tamaño y dificultad, los dos emergen solitarios como guardianes del valle. Fue mi primera ascensión pirenaica y lo recuerdo como algo muy especial.


La ruta que le circunvala no tiene especial dificultad, pero tampoco es un paseo. Las etapas están muy claras. Son tres; dos de ellas son cortas y la de en medio es más larga, con suficientes atractivos como para deleitarse por el camino. Eso si, lo que iba a ser una novedad para los chicos era afrontar que tenían que llegar al refugio, que uno no se puede dar la vuelta cuando está cansado y la verdad es que lo afrontaron muy bien.
Arantza y yo cargábamos con todo lo necesario en las mochilas pero Gala y Elio no iban de vacío, cada uno de ellos llevaba su propia mochila con sus cosillas personales y lo mas importante, agua y comida a mano, para no tener que pedirla cuando tuviesen sed o un poco de hambre.

En la primera etapa no teníamos mucha prisa por llegar, apenas se hace en 3-4 horas. Dejamos el coche debajo de la presa del Lac de Bious-Artigues (Gabas), y empezamos a andar a las doce, en el sentido contrario a las agujas del reloj. Había mucha gente ese día por la montaña, era el puente de la fiesta nacional de Francia, así que nos cruzábamos constantemente con niños y adultos, durante la ascensión al refugio de Ayous. 
La ruta se inicia subiendo las aguas que llenan el embalse, por una pista de tierra que según se empina se convierte en cemento rayado dada su inclinación. Al llegar a una planicie, donde pastan caballos y vacas, se inicia la senda por el bosque. Justo antes de cruzarlo, paramos a comer aprovechando las ultimas sombras de las majestuosas hayas. Desde allí tan solo quedaban un par de repechos que son los saltos de agua entre lago y lago y otros tantos llaneos en las orillas de estos. El calor apretaba fuerte, y había que parar a refrescarse en las cascadas. Cuando nos quisimos dar cuenta ya veíamos el refugio en lo alto de una colina. A sus pies, el gran lago de Ayous.

Eran las cuatro de la tarde cuando llegamos y ese rato, hasta la cena, lo pasamos en la orilla bañándonos rodeados de caballos salvajes con el midi al fondo. El ocaso solar es digno de ver, poco a poco este gran monte se va tornando rojizo.
Durante la cena conocimos nuevos compañeros de viaje. Al día siguiente recorrimos con Daniel y su padre toda la etapa.
El segundo día del trekking se esperaba largo, así que hacía falta salir pronto para pillar menos horas de calor. Así, a las nueve, estábamos en marcha ascendiendo al lac Bersau y al coll de Castérau. Esta pequeña subida al lado del riachuelo y de los pequeños lagos que vas encontrando se hace cómoda. Una vez se pasa el collado se desciende hasta el valle principal. Durante la bajada nos entretuvimos con una juguetona marmota y un rebaño de ovejas con cuernos. Tras cruzar el rio hay que afrontar la segunda cuesta. 





Este ascenso al collado del Peyreget, tiene cerca de 700m de desnivel positivo y además empieza en una rampa verdaderamente pina. Lo sorprendente es que en las zonas pinas y complicadas los chicos disfrutaban, lo que se les atascó en algún momento eran las zonas mas llanas y fáciles, era el momento de oir la pregunta “¿cuando llegaaamos?”. Justo en uno de esos momentos apareció un lago que nos salvó de la debacle. Parada, bañito, pequeño bocado y a continuar. En el ibon del peyreget es donde el camino se bifurca, o sigues hacia el collado del mismo nombre para lo cual hay que atravesar una zona de bloques graníticos pertenecientes a una morrena glaciar o coges un camino que va rodeando el pico ascendiendo poco a poco y descendiendo de la misma manera, pero que es bastante mas largo. Nosotros optamos por hacer “la cabrita” y saltar de piedra en piedra. Mucho mas lento, pero mucho mas gratificante. También se puede ir rodeando el Peireguet, siendo un camino mucho mas fácil.

Desde el collado podíamos contemplar la inmensidad de lo recorrido ese día hasta ese momento. ¡No se lo podían creer! Apenas se veía a lo lejos el Refugio de Ayous, desde el que habíamos partido unas horas antes. Dandonos la vuelta, hacia el otro lado, justo debajo de nosotros veíamos el refugio de Pombie, a no mas de media hora.
De repente, una voz nos llama. - ¡Pero Luis, Aranzta!¡Si sois vosotros, con los niños!. Unos amigos de Guadalajara que estaban dando la vuelta en un día, se sorprenden de vernos por allí con los chicos. En los lugares más insospechados te encuentras con gente conocida. Charlamos un rato y continuamos cada uno hacia su camino.
Ya en el lago de Pombie, hicimos amago de meternos al agua, pero fue solo amago, de lo fría que estaba. La tarde la pasamos jugando a las cartas y haciendo nuevos amigos.
Allí en el refugio coincidimos con una familia con tres niños. A pesar del poco rato que estuvimos con ellos hicieron buenas migas con los nuestros, y se dedicaron al lanzamiento de ranas en el lago durante horas.





La cena en el ref. de Pombie es digna de mención, como siempre, desde que están estos guardas. Las distintas veces que he ido por allí nos han dado de cenar espectacularmente.
A la mañana siguiente se hizo difícil la despedida de nuestros amigos de viaje, y eso que tan solo habíamos coincidido un día con ellos. Ya cada uno seguía un camino diferente. Ya solo nos quedaba una pequeña travesía por bloque, sin apenas ascenso al coll de Souzon y luego un largo descenso hasta el lago de Bious-Artigues. Durante la bajada tuvimos un pequeño percance, con caída y raspadura, que no fue nada, pero nos dío pie a jugar un rato como si estuviéramos muy cojos y no pudiésemos andar. 


Al poco de entrar en el bosque, y en un momento que Gala se había quedado atrás se empezó a oir un ruido como si cayese una piedra, a toda velocidad, por la pendiente. Venía hacia nosotros como un rallo, pero no era una piedra, eran dos sarrios bajando. Atravesaron el camino varias veces. Este cigzagueaba debido a la pendiente, pero ellos bajaban en línea recta. Desaparecieron a tal velocidad que si no lo huviese visto no me lo creería. Fue algo espectacular, como en los documentales cuando ves correr a una leona detrás de las gacelas, pero en este caso sin leona. El corazón se nos puso a cien del susto que nos dieron, aunque después, cuando te calmas,  te das cuenta de lo difícil que es ver, tan cerca, en la naturaleza a estos animales.
Lo que quedó de descenso hasta el coche lo disfrutamos correteando, emulando a nuestros ídolos del trail.



miércoles, 22 de julio de 2015

Lavaredo. Somos piratas y vascos. Día 3.

Por fin ha llegado el día de la carrera, aunque todavía quedan muchas horas. Hasta las 23.00 no se da la salida. El Hotel Barisseti está lleno de corredores de diferentes paises, pero los que dan el cantazo en el desayuno son tres que hablan mas alto que los demás y no paran de decir chorradas. "Per fabore due capuchinno y une cacao" tres días en Italia y parece que somos del mismo Piamonte, ¿Pero de donde somos?

Tras llenar la tripa de viandas de la tierra, distintos pastelitos y yogures nos vamos a pasar el rato, de nuevo, a la feria del corredor. Nuestro hotel está al lado del Palacio de hielo, así que no hay pereza para ir y venir a dar una vuelta por allí y arramplar con el isostad. ¿Isostad o isostar? pues no sabemos si es que allí se llama diferente o el que hizo las pancartas la cagó pero en ellas ponía isostad. El caso es que cada vez que pasábamos por allí una botella de 500cl se nos enganchaba en la mano..." ¡Menos mal que el dorsal lo pillamos ayer, porque menuda cola!"... después nos dijeron que era de mas de una hora.


Hace unos días os conté que me habian mandado unas zapatillas los de North Face. No solo me mandarón ese par de zapas, sino que también tenía que recoger un regalito en la tienda de The North Face de Cortina D´Ampezzo el viernes, es decir este día. Pues los piratas "pardillos" de mis compañeros de aventura, no rellenaron aquella encuesta y se quedaron sin zapatillas. Había que consolarles con un regalo "By de Face". Así que gracias a mi y un poco de descaro se llevaron una taza de desayuno cada uno. Los pormenores los dejamos en el secreto de los Piratas. 


Durante el paseo por el centro nos adentramos en "el corte ingles" de Cortina a hacer la compra de productos dopantes...... speck y bastardo, que se convirtieron en nuestra alimentación base esos días.
Speck: una especie de jamón, que en nuestro caso lo compramos ahumado, cortado muy fino.
Bastardo: Un queso curado, sin conocimiento de la procedencia de su leche, pero muy, muy rico.

Como era pronto para irnos comer nos metimos en la oficina de turismo, y así de paso navegábamos un poco por internet y nos enterábamos de un par de sitios para visitar. Allí, como siempre, nos preguntaron....¿De donde sois? ¿vascos como ellas?....y nos señalaron a dos mozas recias que rápido nos miraron....jajajajaja. Claro, vascos del sur. jajajaja.......¡Qué raro que nos digan que si somos vascos! Que nos confundan en Italia tiene un pase, pero es que nunca, en ningún sitio, me han preguntado que si soy de Madrid....siempre me preguntan que si soy vasco. Pues claro, soy vasco del sur, y además, los vascos nacemos donde queremos. Arabako hegoaldean berrehun kilometro.


Los vascos también nos echamos la siesta. Es lo que hicimos después de la pizza de rigor. 
La habitación a la hora de preparar el material de la carrera y la bolsa para el km 48, era una demostración de TEAM RAIDLIGHT. De hecho, desde el primer día teniamos todo bastante colocado por el caos que se podía liar al tener material duplicado por los tres. 
Mi opción personal fue manga larga de salida con manga corta encima. Olmo 12 con mucha comida y unicamente el material obligatorio, mallas sensey de hoko, pantorrilleras y zapatillas inov8 ultrarace 290. Los bastones, fueron duda hasta el último momento qué decidí llevarlos. En la bolsa de todo duplicado, zapatillas ultraraptor, calcetines, manga larga, manga corta, mas comida y en especial dos bocatas pequeños de jamón ibérico. 

domingo, 19 de julio de 2015

Lavaredo. Paseo y pizza. día 2

Es jueves. Tan solo falta un día para el ultra. Es el día de descansar y cargar hidratos, pero como somos así decidimos irnos a correr !que 120km son pocos¡
Realmente somos inquietos los tres, y queríamos ver parte del recorrido. Tomarle la medida al terreno que nos vamos a encontrar, tipo de suelo, pendientes de las cuestas, etc...en definitiva, hacer una incursión de reconocimiento al frente de la Gran Guerra (por si no lo sabéis Cortina estaba en el frente Austriaco-Italiano de la I Guerra Mundial y todavía conserva las trincheras).

Teníamos dos opciones, por un lado, ir a ver la primera parte del recorrido, que en carrera la vamos a pasar de noche, o ir a ver la parte alta del recorrido, aproximadamente entre el km 95 al 105. Finalmente optamos por la segunda opción y creo que fue un acierto. Saber como es la parte final de un ultra es interesante por que es donde mas te afectan las "sorpresas"....Y este tenía unas pocas.



Puede parecer poco, lo que coincidimos con el recorrido del ultra, pero fue suficiente para ver desde el km93 con la bajada, la subida hasta el km100, lo que recorrimos hasta el km103 y con la vista hasta el km106. Suficiente para hacernos a la idea de lo que nos esperaba en esta parte.
Tema aparte fue el disfrute de dar la vuelta a la mole del Nuvolau y las Cinque Torri.


Partimos desde el Passo Giau, con algo de fresco, en dirección contraria a las agujas del reloj, por una preciosa senda con continuos sube y bajas. En un momento empezamos a ver un descenso tenebroso al otro lado del valle...¿será por ahí?¿o será por aquella otra bajada? Empezamos a hacernos a la idea de lo que nos espera. Zona alta, terreno roto, y paisajes espectaculares.


 11 kilómetros con +600m, creo recordar, que nos hicieron introducirnos en una de las cunas del Montañismo. Las cinque torri siendo asaltadas por todas sus caras por escaladores, siendo visitadas por niños y mayores en su interior, por donde hace años pasaban los soldados.

La vuelta se completó por el recorrido del ultra, que ya estaba marcado. Y de nuevo a Cortina en coche para darnos un paseo por el centro y empezar a probar las famosas pizzas italianas. La carga de hidratos hay que empezarla pronto, y que mejor forma que con cerveza y pasta. jjjjjjjjj ¡¡¡¡Estamos pendientes de todo!!!!!


 Por la tarde, tras el descanso en forma de siesta, nos fuimos a la feria del corredor a por los dorsales, y de nuevo al centro de Cortina a ver la meta de la carrera de 21km. Ya empieza a haber ambientillo. Los nervios van floreciendo...¿15 horas? estaís locos. Yo con 18 me doy por contento y con 20 me conformo. No hay otra conversación por la calle que los ultras y los tiempos esperados. Bueno si. Tambien se habla de zapatillas, frontales, mochilas, y tontunas varias de la misma temática.

jueves, 9 de julio de 2015

Lavaredo....viaje romántico de un trío. Dia1.

Tras las peripecias del día anterior, y haber dormido como un bendito (esto es descanso postraumático), había que viajar a Italia prontito para aprovechar el día.
Desde el día que nos tocó el sorteo del dorsal, no dudamos en viajar juntos, y bien avenidos. Daniel, Alejandro y yo mismo nos conocemos desde hace un par de años gracias al Team Raidlight (esas ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías). Hemos coincidido en alguna competición, hemos compartido algún que otro entreno y entendemos el Mundo de manera parecida. Son gente con los que viajar es un placer.
Como anécdota diré que para entrar en el avión no me pidieron el DNI, con un escueto...."llevareis el DNI" y una sonrisa, nos despacho la azafata (lo que ahora creo que se llama asistente de vuelo).
El vuelo en si mismo no tuvo nada que reseñar salvo la paliza que tuvieron que aguantar, batallita va y batallita viene, los de la fila de delante. Si soy yo y me tocan tres pesados así, me cago en sus putos miles de km que corren a lo largo y ancho del año.

Y por fin Veneccia. ¡que bonita es desde el aire! y desde tierra. Optamos, con buen acierto, en verla ese mismo día mejor que el día de vuelta. Y digo con acierto, porque el día de vuelta yo no podría haberla visitado igual de bien.


Desde el mismo aeropuerto nos embarcamos en una especie de bus acuático. Existen autobuses que van por la carretera pero el viaje mereció la pena. En la primera parada nos bajamos. Eran la afueras, y fué nuestro segundo acierto. Una zona preciosa, donde todavía vive gente y no hay aglomeraciones.

Poco a poco, después de comer,  nos fuimos acercando al meollo de la ciudad de los canales.
Podrías estar paseando miles de horas. Tiene rincones preciosos en cada esquina. Yo diría que es mas bonita de lo que parece, aunque con lo poco amigo de las aglomeraciones que soy, el centro neurálgico fué de lo que menos me gustó (Puente Rialto y Plaza San Marcos).

Perderte un poco sin rumbo, y buscar después  donde estás, es una de las experiencias que merece la pena. Entre el voy, el vengo, pasito va y pasito viene, nuestro entreno del día de 12 km hicimos.

Sobre las seis y pico de la tarde decidimos partir de nuevo al aeropuerto para trasladarnos y llegar a cenar a Cortina D´Ampezzo. Por el camino, hicimos la compra de viandas, pan y fruta del país para poder degustarlas a la luz de las velas. jjjjjjjjjj.
Ya sabeis lo que es cenar para los ricos de espíritu....una mesilla de noche da mucho juego y mas si es para tres.
El día no dío para mas....os parece poco.

NOTA: La casualidad hizo que los tres llevásemos la camiseta de la mejor carrera del mundo mundial ¿por qué será? ¿faltaba el cuarto equipier?

miércoles, 1 de julio de 2015

Lavaredo....el dia antes de viajar.

Esta entrada no debía haber sido escrita nunca, pero las cosas pasan, y me parece bueno contarlas. No por daros pena, ni  mucho menos, simplemente porque es una experiencia de la que podaís sacar algún dato positivo de esta experiencia desagradable.
Todo transcurre por la tarde del día anterior a volar a Italia para correr el Ultra que es mi objetivo deportivo del año. La maleta esta terminada y los nervios a flor de piel.
Ciertas obligaciones me obligan a ir a primera hora de la tarde a Madrid (para todos aquellos que no lo sepais, apenas dista 60km de Guadalajara y se pasa al lado del aeropuerto). Justo cuando voy a salir del portal de mi casa al coche se desata un chaparrón de esos que te calas en diez segundos. Salgo corriendo y me siento en el coche ya calado. Arranco y en marcha. cuando han transcurrido apenas cinco minutos me doy cuenta que he perdido la cartera en el trayecto de mi casa al coche. ¡PUTA MALA SUERTE! ¿No se puede perder otro día? NO. De acuerdo con la ley de Murfi tiene que ser hoy. Sin salir de la ciudad, doy la vuelta y me dirijo de nuevo a casa......cuando llego me encuentro la tarjeta sanitaria por la acera, a cinco metros el carnet de conducir, un poco mas allá la licencia federativa, y otro poco mas, uno tras otro, todos los documentos que llevaba salvo las dos tarjetas de credito y........EL D.N.I. Reviso una y otra vez todas las tarjetas y nada. El DNI no está. Se me cae por segunda vez el cielo encima. Esta vez en forma de plomo. NO PUEDE SER. ¿Por qué a mí? Confieso que se me cayeron las lágrimas.
Al llegar al coche Arantza me tranquiliza...."en el Aeropuerto te lo hacen. Vamos a Madrid y a la vuelta nos paramos en el Aeropuerto, te lo hacen, y ya está." La verdad es que me tranquilicé. Todos conocemos a alguien que se lo han solucionado antes de volar, aunque tambien todos conocemos a alguien que ha perdido un vuelo por no llevar la documentación. Mi ventaja es que faltan todavía doce horas para despegar.
Tras las obligaciones, tocaba ir al aeropuerto y solucionar el desaguisado. En comisaría del Aeropuerto me dicen que NO hacen DNI´s. Lo que hacen son pasaportes, pero para ello es necesario tener el DNI. Kafka empieza a asomarse por una ventana en mi cabeza. Me indican que como no es necesario el DNI para ir a Italia pregunte en Iberia si vale con otro documento como el carnet de conducir (el cual si tengo), o que me vaya a una comisaria de distrito donde hacen Documentos, apostillandome que hay que pedir cita previa.
Son las siete de la tarde. Por un momento me rindo, decido irme a casa y probar suerte mañana en la puerta del avión. Cuando la llamada de Alejandro (un gran compañero de viaje y ultras) me da una solución..."La comisaría del Distrito de Hortaleza cierra a las ocho". Es la única opción que me queda.
Llego a las 7:27, pregunto y me dicen que me lo hacen si justifico la urgencia mediante un billete de avión. Fotos y diez euros. Aquí, es la primera vez que he visto la utilidad real de un smartfone. Me indican donde hay un fotomatón y un cajero y ......corro de verdad, no como en un ultra.
Salgo de allí a las 19:57 con mi DNI en el bolsillo.

Después de esto, alguien dudaba que iba a terminar el Lavaredo Ultra Trail????


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...