Decididamente, hay momentos que se resumen en una imagen. Aunque esos momentos hayan sumado mas de veinte horas corriendo por la montaña. Un solo instante, cercano a la centésima parte de un segundo, ha sido capaz de aglutinarlas.
Eran la seis de la mañana a 2500m de altitud. El frío había apretado de lo lindo, hasta el punto de hacerme tiritar al salir del refugio de Auronzo. Entre el silencio de esos tres monstruos calizos, de repente oigo el obturador de una cámara de fotos. No hice otra cosa, mas que sonreirle, y pensar....algo me estoy perdiendo, para que este fotógrafo esté aquí, ahora..... Giré la cabeza y lo vi. Era el preciso instante del amanecer en que el sol se encontraba entre el horizonte y las nubes. Sus rayos se reflejaban en las Tres cimas de Lavaredo como si solo estuviesen ellas. ¡Como si fuesen el monumento a iluminar! y es que lo eran. Yo solo pasaba por allí.
Gracias a la paciencia y buen ojo de Pierluigi Benini, siempre podré disfrutar de.....
La soledad en muchos momentos del ultra. El dolor en casi dos tercios de la carrera, con un correr renqueante. La maravilla de un lugar espectacular iluminado por el gran astro.
Esta fotografía fui consciente que se disparó. Al volver del viaje la estuve buscando en diferentes albumes fotográficos de la prueba, sin resultado. Recientemente vi un video y allí estaba. Gracias a Carlos Ultrarun que me la conseguía.
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"
si vas corriendo, más camino andarás.
si vas corriendo, más camino andarás.
Mostrando entradas con la etiqueta lavaredo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lavaredo. Mostrar todas las entradas
miércoles, 16 de marzo de 2016
domingo, 18 de octubre de 2015
Lavaredo.... para terminar andando.
Tercer ¼. Aguantar.
Ya tenía asumido que me iba a costar llegar a meta, pero no es fácil tumbarme. En las ascensiones no tenía dolores y ahora tocaba subir, solo esto era un alivio. Lo que cambia un ultra….hace unas horas estaba deseando bajar y ahora era todo un suplicio. Rompí a sudar y subí como nunca a la Forc. Lerosa. En el descenso es donde sufría. Yo andando y todo el mundo corriendo. Al dolor de la Fascia se le unía un dolor en los empeines que no sabía identificar. Probé a soltarme los cordones de las zapatillas, pero nada. Los descensos eran un imposible y lo bueno era que llegaban quince kilómetros cuesta arriba. Subir todo un valle hasta el horizonte, con un pequeño avituallamiento de agua cerca del final en el que tienes que vadear el rio varias veces por donde puedas, con mayor o menor suerte en el intento. En una subida tan larga te pasa de todo, desde encontrarte como un toro a sentarte en una piedra a descansar un rato porque no ves el final. El segundo bocata de jamón cayó allí, en el avituallamiento de agua. Un poco mas arriba estaba el collado, y la bajada para joderme mas la cabeza. Era un imposible correr. La gente me pasaba y yo sufría por no poder correr. El dolor de empeines estaba cerca de ser insoportable cuando llegué al coll de la Gallina.
| Tres cimas desde Misurina. Al día siguiente. |
Cuarto 1/4. Sufrir.
En este avituallamiento además de comer y beber me tuve que dar un baño de ánimos. Necesitaba que alguien me ayudase psicológicamente así que hice una llamada de emergencia a Juanra. Este me dío la fuerza que necesitaba para no abandonar. No sé que habría pasado si no llego a hablar con el, pero estaba agotado mentalmente y me dio animos y experiencia para continuar. El recorrido hasta el Passo Giau lo habíamos hecho unos días antes y a estas alturas de un ultra es muy importante. Se me pasó en un pis-pas y cuando me quise dar cuenta estaba charlando con las vascas en el km102. Me vieron llegar andando y se ofrecieron a bajarme en coche a Cortina. La vez anterior que nos habíamos visto era el 33km y yo iba corriendo en la parte delantera del pelotón. La oferta era como para tenerla en cuenta. Retirarte y que te lleven al hotel inmediatamente es un lujo, pero la cabeza ya estaba recuperada. Despues me acordaría de la oferta pero en ese momento ni por asomo me iba a retirar. Quedaban solo 18 km. ¡Y casi todo cuesta abajo¡ Cualquiera pensará que no queda nada, pero para mis dolores de empeines era lo peor. Solo quedaba una pequeña sorpresa en forma de muro de unos 100m de desnivel y luego 15 km descendiendo andando dentro de una tormenta de verano en alta montaña, con rallos y truenos cercanos. No sé donde tengo el límite del dolor pero estuve muy cerca.
Finalmente 20h 23´. Las sensaciones en meta fueron de derrota. He llegado, pero el ultra ha podido conmigo. Al día siguiente apenas podía andar de la inflamación de los flexores de los pies.
Hoy, visto con tiempo, puedo decir que acabé a pesar de todo.
![]() |
| Librillo de preparación del recorrido. |
sábado, 10 de octubre de 2015
Lavaredo. Puff si yo he venido a correr.
Puff y se me olvidaba, que yo he venido a correr.
Pues eso, el Ultra en si es lo de menos, lo interesante es
disfrutar del viaje y todo lo que acompaña.
Primer 1/4, colocarse en carrera.
La salida a las once de la noche me gusta, y más en esa
época. La noche no dura nada y cuando amanece te da un subidón que flipas. De
Dani me olvidé pronto, sabia que salvo debacle suya no le iba a ver en toda la
carrera. Pero Alejandro, era de los que
a ratos, puede que estuviésemos juntos. Salió escopetado y pasé de él, yo a lo
mío me decía una y otra vez. Nada mas empezar a subir veo que me sobra ropa y
tengo que parar a quitarme la camiseta de manga larga que llevo debajo. Pensé
que la llevaría durante toda la noche puesta, pero no. La temperatura era agradable
en el bosque y me sobraba. Tras esta inicial cuesta hay un tramo de travesia en
media ladera muy corrible, y rápido se me olvidó lo de “tranqui que queda
mucho”, de repente, justo en el momento de empezar el primer descenso, pino y
por senda, pasé a Alejandro. Fue toda una sorpresa, pensaba que estaría mas
lejos porque este sale a fuego hasta reventar. Esa bajada la tuve que hacer
tranqui. Era complicado adelantar, así que no merecía la pena arriesgar los
tobillos en los primeros km. La estrategia era pasar la noche sin incidentes que para ir deprisa ya
teníamos luego todo el día.
Una vez alcanzado Alejandro, sin querer, no hacía falta
hablar nada, estaba claro que íbamos a pasar la noche juntos. Sin ir de la
manita, porque todavía había mucha gente a nuestro alrededor, pero si que
íbamos a estar pendiente el uno del otro en todo momento. El primer
avituallamiento no teníamos muy claro el lugar exacto donde se ubicaba, pero al
ser el primero nos daba lo mismo…que mas da el 15km que el 20km. En él nos
juntamos y salimos al unísono, también con Fernanda Maciel. Ella marcará mediante
jadeos la siguiente subida hasta el Forc. Son Forca. Las subidas me las tomo
tranquilo, pero las bajadas siempre me desato. Mas tarde lo pagaré pero por el
momento disfruto. A pesar de ser de noche con el faro de martxitxaco (frontal del
que próximamente haré una entrada) veo que te cagas en las bajadas. Alejandro y
yo vamos haciendo la goma. Se me va un poco en las subidas, le pillo y le saco
un poco en las bajadas. Casi llegando a
Federavecchia paso al gran Javi Dominguez, andando, con una cojera
considerable. En el avituallamiento se lo comunico a sus amigas(aquellas vascas
que nos encontramos en la oficina de turismo), como un poco, cargo agua, espero
un poco a Alejandro a que cargue y …..Fernanda? ha pasado de largo, se ha
cambiado de mochila y ya no la veremos el pelo.
Segundo ¼. Mantenerse.
De nuevo subida. Piano, piano que esta es larga, aunque dividida
en varios tramos. Nos cuesta coger ritmo, pero lo conseguimos. En esta parte de
la carrera vamos juntos pero solos, y a ratos acompañados de otro. Ya no
existen esos pelotones ni esas hileras
de luces. Tras el primer tramo de ascenso había unos 5km “llanos” de esos que
me gustan. Senda sinuosa, con muchas raíces y continuos subeybajas que no te
dejan coger ritmo y que a la gente se le atragantan. A mi me gustan. Me lo pasé
pipa. Al llegar al lago Misurina (45km), precisamente donde el camino se abría,
me pegó un bajonazo de impresión. De ir corriendo en zona complicada a ir
andando en zona fácil y llana. Tomé la decisión de decir adiós a Alejandro y
que cada uno continuase a su aire. Yo era incapaz de mantener el ritmo que habíamos
llevado hasta ese momento. Nada mas rodear el lago la senda se empinaba de nuevo
y ya no pararía hasta el Ref. de Auronzo. Se me hizo dura la cuesta. Ahora lo
pienso y no sé porqué no me tomé ningún gel en ese momento, pero mas que la
noche, lo que me confundió fue el amanecer. Son de esas cosas que a posteriori
lo ves todo muy fácil, pero en carrera no se piensa igual. En Auronzo estaba la
bolsa que habíamos dado a la organización y yo solo pensaba en el bocata de
jamón que me esperaba. Como todo lo malo no puede llegar solo la Fascia-lata me
empezó a dar guerra. Sabía que tendría que acarrear con los dolores pero no tan
pronto. Poco a poco conseguí llegar a Auronzo. Y decidí tomármelo con calma. Cambiarme
de ropa y ponerme seco, y avituallarme bien (mi bocata de jamón venido desde
casa, sopa calentita, queso y ya no recuerdo que mas) era en ese momento lo
importante para poder llegar a meta.
La
salida del refugio era durísima. No sé que temperatura habría pero el viento
frio a 2500m a las cinco y media de la mañana era impresionante. A los diez segundos
de haber salido tenía una tiritona que me hacia pensar en darme la vuelta. Llevaba
toda la ropa puesta salvo la malla pirata. Gorro, guantes, manga larga encima de
la manga corta y el impermeable. Rodear las tres cimas de lavaredo al amanecer es
algo que no se olvidará fácilmente. Esas moles calizas con el cielo rosa de
fondo son espectaculares. A partir de ahí tenía mil metros de desnivel
negativo, justo lo que peor te va para la fascialata. Ya todo daba igual, las
pulgas se habían hecho las dueñas de mi cuerpo y una vez abajo…. para colmo me
pierdo. Mejor dicho, sabía donde estaba pero no estaba en el recorrido. Me pasé
un cruce sin darme cuenta y cuando ves que llevas un rato sin ver marcas es
cuando te das cuenta que algo no va bien. La verdad es que era una zona fácil y
sabía como llegar al recorrido de nuevo sin dar la vuelta, así que a sumar
otros tres km de mas.
Tocaba un llano paralelo a una carretera que se hizo eterno.
Cinco kilómetros mas los tres de perdida me pareció una media maratón. ¡Qué
pestiño! Pero, es como un enlace entre dos macizos. En el avituallamiento de
cimabanche me tome un respiro y me recuperé mentalmente, porque físicamente iba
hecho unos zorros ¡Y quedaba la mitad de la carrera!
miércoles, 22 de julio de 2015
Lavaredo. Somos piratas y vascos. Día 3.
Por fin ha llegado el día de la carrera, aunque todavía quedan muchas horas. Hasta las 23.00 no se da la salida. El Hotel Barisseti está lleno de corredores de diferentes paises, pero los que dan el cantazo en el desayuno son tres que hablan mas alto que los demás y no paran de decir chorradas. "Per fabore due capuchinno y une cacao" tres días en Italia y parece que somos del mismo Piamonte, ¿Pero de donde somos?

Tras llenar la tripa de viandas de la tierra, distintos pastelitos y yogures nos vamos a pasar el rato, de nuevo, a la feria del corredor. Nuestro hotel está al lado del Palacio de hielo, así que no hay pereza para ir y venir a dar una vuelta por allí y arramplar con el isostad. ¿Isostad o isostar? pues no sabemos si es que allí se llama diferente o el que hizo las pancartas la cagó pero en ellas ponía isostad. El caso es que cada vez que pasábamos por allí una botella de 500cl se nos enganchaba en la mano..." ¡Menos mal que el dorsal lo pillamos ayer, porque menuda cola!"... después nos dijeron que era de mas de una hora.
Hace unos días os conté que me habian mandado unas zapatillas los de North Face. No solo me mandarón ese par de zapas, sino que también tenía que recoger un regalito en la tienda de The North Face de Cortina D´Ampezzo el viernes, es decir este día. Pues los piratas "pardillos" de mis compañeros de aventura, no rellenaron aquella encuesta y se quedaron sin zapatillas. Había que consolarles con un regalo "By de Face". Así que gracias a mi y un poco de descaro se llevaron una taza de desayuno cada uno. Los pormenores los dejamos en el secreto de los Piratas.
Durante el paseo por el centro nos adentramos en "el corte ingles" de Cortina a hacer la compra de productos dopantes...... speck y bastardo, que se convirtieron en nuestra alimentación base esos días.
Speck: una especie de jamón, que en nuestro caso lo compramos ahumado, cortado muy fino.
Bastardo: Un queso curado, sin conocimiento de la procedencia de su leche, pero muy, muy rico.
Como era pronto para irnos comer nos metimos en la oficina de turismo, y así de paso navegábamos un poco por internet y nos enterábamos de un par de sitios para visitar. Allí, como siempre, nos preguntaron....¿De donde sois? ¿vascos como ellas?....y nos señalaron a dos mozas recias que rápido nos miraron....jajajajaja. Claro, vascos del sur. jajajaja.......¡Qué raro que nos digan que si somos vascos! Que nos confundan en Italia tiene un pase, pero es que nunca, en ningún sitio, me han preguntado que si soy de Madrid....siempre me preguntan que si soy vasco. Pues claro, soy vasco del sur, y además, los vascos nacemos donde queremos. Arabako hegoaldean berrehun kilometro.
Los vascos también nos echamos la siesta. Es lo que hicimos después de la pizza de rigor.
La habitación a la hora de preparar el material de la carrera y la bolsa para el km 48, era una demostración de TEAM RAIDLIGHT. De hecho, desde el primer día teniamos todo bastante colocado por el caos que se podía liar al tener material duplicado por los tres.
Mi opción personal fue manga larga de salida con manga corta encima. Olmo 12 con mucha comida y unicamente el material obligatorio, mallas sensey de hoko, pantorrilleras y zapatillas inov8 ultrarace 290. Los bastones, fueron duda hasta el último momento qué decidí llevarlos. En la bolsa de todo duplicado, zapatillas ultraraptor, calcetines, manga larga, manga corta, mas comida y en especial dos bocatas pequeños de jamón ibérico.
domingo, 19 de julio de 2015
Lavaredo. Paseo y pizza. día 2
Es jueves. Tan solo falta un día para el ultra. Es el día de descansar y cargar hidratos, pero como somos así decidimos irnos a correr !que 120km son pocos¡
Realmente somos inquietos los tres, y queríamos ver parte del recorrido. Tomarle la medida al terreno que nos vamos a encontrar, tipo de suelo, pendientes de las cuestas, etc...en definitiva, hacer una incursión de reconocimiento al frente de la Gran Guerra (por si no lo sabéis Cortina estaba en el frente Austriaco-Italiano de la I Guerra Mundial y todavía conserva las trincheras).
Teníamos dos opciones, por un lado, ir a ver la primera parte del recorrido, que en carrera la vamos a pasar de noche, o ir a ver la parte alta del recorrido, aproximadamente entre el km 95 al 105. Finalmente optamos por la segunda opción y creo que fue un acierto. Saber como es la parte final de un ultra es interesante por que es donde mas te afectan las "sorpresas"....Y este tenía unas pocas.
Puede parecer poco, lo que coincidimos con el recorrido del ultra, pero fue suficiente para ver desde el km93 con la bajada, la subida hasta el km100, lo que recorrimos hasta el km103 y con la vista hasta el km106. Suficiente para hacernos a la idea de lo que nos esperaba en esta parte.
Tema aparte fue el disfrute de dar la vuelta a la mole del Nuvolau y las Cinque Torri.
Partimos desde el Passo Giau, con algo de fresco, en dirección contraria a las agujas del reloj, por una preciosa senda con continuos sube y bajas. En un momento empezamos a ver un descenso tenebroso al otro lado del valle...¿será por ahí?¿o será por aquella otra bajada? Empezamos a hacernos a la idea de lo que nos espera. Zona alta, terreno roto, y paisajes espectaculares.
11 kilómetros con +600m, creo recordar, que nos hicieron introducirnos en una de las cunas del Montañismo. Las cinque torri siendo asaltadas por todas sus caras por escaladores, siendo visitadas por niños y mayores en su interior, por donde hace años pasaban los soldados.
La vuelta se completó por el recorrido del ultra, que ya estaba marcado. Y de nuevo a Cortina en coche para darnos un paseo por el centro y empezar a probar las famosas pizzas italianas. La carga de hidratos hay que empezarla pronto, y que mejor forma que con cerveza y pasta. jjjjjjjjj ¡¡¡¡Estamos pendientes de todo!!!!!
Por la tarde, tras el descanso en forma de siesta, nos fuimos a la feria del corredor a por los dorsales, y de nuevo al centro de Cortina a ver la meta de la carrera de 21km. Ya empieza a haber ambientillo. Los nervios van floreciendo...¿15 horas? estaís locos. Yo con 18 me doy por contento y con 20 me conformo. No hay otra conversación por la calle que los ultras y los tiempos esperados. Bueno si. Tambien se habla de zapatillas, frontales, mochilas, y tontunas varias de la misma temática.
Realmente somos inquietos los tres, y queríamos ver parte del recorrido. Tomarle la medida al terreno que nos vamos a encontrar, tipo de suelo, pendientes de las cuestas, etc...en definitiva, hacer una incursión de reconocimiento al frente de la Gran Guerra (por si no lo sabéis Cortina estaba en el frente Austriaco-Italiano de la I Guerra Mundial y todavía conserva las trincheras).
Teníamos dos opciones, por un lado, ir a ver la primera parte del recorrido, que en carrera la vamos a pasar de noche, o ir a ver la parte alta del recorrido, aproximadamente entre el km 95 al 105. Finalmente optamos por la segunda opción y creo que fue un acierto. Saber como es la parte final de un ultra es interesante por que es donde mas te afectan las "sorpresas"....Y este tenía unas pocas.Puede parecer poco, lo que coincidimos con el recorrido del ultra, pero fue suficiente para ver desde el km93 con la bajada, la subida hasta el km100, lo que recorrimos hasta el km103 y con la vista hasta el km106. Suficiente para hacernos a la idea de lo que nos esperaba en esta parte.
Tema aparte fue el disfrute de dar la vuelta a la mole del Nuvolau y las Cinque Torri.
11 kilómetros con +600m, creo recordar, que nos hicieron introducirnos en una de las cunas del Montañismo. Las cinque torri siendo asaltadas por todas sus caras por escaladores, siendo visitadas por niños y mayores en su interior, por donde hace años pasaban los soldados.
La vuelta se completó por el recorrido del ultra, que ya estaba marcado. Y de nuevo a Cortina en coche para darnos un paseo por el centro y empezar a probar las famosas pizzas italianas. La carga de hidratos hay que empezarla pronto, y que mejor forma que con cerveza y pasta. jjjjjjjjj ¡¡¡¡Estamos pendientes de todo!!!!!
jueves, 9 de julio de 2015
Lavaredo....viaje romántico de un trío. Dia1.
Desde el día que nos tocó el sorteo del dorsal, no dudamos en viajar juntos, y bien avenidos. Daniel, Alejandro y yo mismo nos conocemos desde hace un par de años gracias al Team Raidlight (esas ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías). Hemos coincidido en alguna competición, hemos compartido algún que otro entreno y entendemos el Mundo de manera parecida. Son gente con los que viajar es un placer.
El vuelo en si mismo no tuvo nada que reseñar salvo la paliza que tuvieron que aguantar, batallita va y batallita viene, los de la fila de delante. Si soy yo y me tocan tres pesados así, me cago en sus putos miles de km que corren a lo largo y ancho del año.
Y por fin Veneccia. ¡que bonita es desde el aire! y desde tierra. Optamos, con buen acierto, en verla ese mismo día mejor que el día de vuelta. Y digo con acierto, porque el día de vuelta yo no podría haberla visitado igual de bien.
Desde el mismo aeropuerto nos embarcamos en una especie de bus acuático. Existen autobuses que van por la carretera pero el viaje mereció la pena. En la primera parada nos bajamos. Eran la afueras, y fué nuestro segundo acierto. Una zona preciosa, donde todavía vive gente y no hay aglomeraciones.
Poco a poco, después de comer, nos fuimos acercando al meollo de la ciudad de los canales.
Podrías estar paseando miles de horas. Tiene rincones preciosos en cada esquina. Yo diría que es mas bonita de lo que parece, aunque con lo poco amigo de las aglomeraciones que soy, el centro neurálgico fué de lo que menos me gustó (Puente Rialto y Plaza San Marcos).
Perderte un poco sin rumbo, y buscar después donde estás, es una de las experiencias que merece la pena. Entre el voy, el vengo, pasito va y pasito viene, nuestro entreno del día de 12 km hicimos.
Ya sabeis lo que es cenar para los ricos de espíritu....una mesilla de noche da mucho juego y mas si es para tres.
El día no dío para mas....os parece poco.
NOTA: La casualidad hizo que los tres llevásemos la camiseta de la mejor carrera del mundo mundial ¿por qué será? ¿faltaba el cuarto equipier?
miércoles, 1 de julio de 2015
Lavaredo....el dia antes de viajar.
Esta entrada no debía haber sido escrita nunca, pero las cosas pasan, y me parece bueno contarlas. No por daros pena, ni mucho menos, simplemente porque es una experiencia de la que podaís sacar algún dato positivo de esta experiencia desagradable.
Todo transcurre por la tarde del día anterior a volar a Italia para correr el Ultra que es mi objetivo deportivo del año. La maleta esta terminada y los nervios a flor de piel.
Ciertas obligaciones me obligan a ir a primera hora de la tarde a Madrid (para todos aquellos que no lo sepais, apenas dista 60km de Guadalajara y se pasa al lado del aeropuerto). Justo cuando voy a salir del portal de mi casa al coche se desata un chaparrón de esos que te calas en diez segundos. Salgo corriendo y me siento en el coche ya calado. Arranco y en marcha. cuando han transcurrido apenas cinco minutos me doy cuenta que he perdido la cartera en el trayecto de mi casa al coche. ¡PUTA MALA SUERTE! ¿No se puede perder otro día? NO. De acuerdo con la ley de Murfi tiene que ser hoy. Sin salir de la ciudad, doy la vuelta y me dirijo de nuevo a casa......cuando llego me encuentro la tarjeta sanitaria por la acera, a cinco metros el carnet de conducir, un poco mas allá la licencia federativa, y otro poco mas, uno tras otro, todos los documentos que llevaba salvo las dos tarjetas de credito y........EL D.N.I. Reviso una y otra vez todas las tarjetas y nada. El DNI no está. Se me cae por segunda vez el cielo encima. Esta vez en forma de plomo. NO PUEDE SER. ¿Por qué a mí? Confieso que se me cayeron las lágrimas.
Al llegar al coche Arantza me tranquiliza...."en el Aeropuerto te lo hacen. Vamos a Madrid y a la vuelta nos paramos en el Aeropuerto, te lo hacen, y ya está." La verdad es que me tranquilicé. Todos conocemos a alguien que se lo han solucionado antes de volar, aunque tambien todos conocemos a alguien que ha perdido un vuelo por no llevar la documentación. Mi ventaja es que faltan todavía doce horas para despegar.
Tras las obligaciones, tocaba ir al aeropuerto y solucionar el desaguisado. En comisaría del Aeropuerto me dicen que NO hacen DNI´s. Lo que hacen son pasaportes, pero para ello es necesario tener el DNI. Kafka empieza a asomarse por una ventana en mi cabeza. Me indican que como no es necesario el DNI para ir a Italia pregunte en Iberia si vale con otro documento como el carnet de conducir (el cual si tengo), o que me vaya a una comisaria de distrito donde hacen Documentos, apostillandome que hay que pedir cita previa.
Son las siete de la tarde. Por un momento me rindo, decido irme a casa y probar suerte mañana en la puerta del avión. Cuando la llamada de Alejandro (un gran compañero de viaje y ultras) me da una solución..."La comisaría del Distrito de Hortaleza cierra a las ocho". Es la única opción que me queda.
Llego a las 7:27, pregunto y me dicen que me lo hacen si justifico la urgencia mediante un billete de avión. Fotos y diez euros. Aquí, es la primera vez que he visto la utilidad real de un smartfone. Me indican donde hay un fotomatón y un cajero y ......corro de verdad, no como en un ultra.
Salgo de allí a las 19:57 con mi DNI en el bolsillo.
Después de esto, alguien dudaba que iba a terminar el Lavaredo Ultra Trail????
Todo transcurre por la tarde del día anterior a volar a Italia para correr el Ultra que es mi objetivo deportivo del año. La maleta esta terminada y los nervios a flor de piel.
Ciertas obligaciones me obligan a ir a primera hora de la tarde a Madrid (para todos aquellos que no lo sepais, apenas dista 60km de Guadalajara y se pasa al lado del aeropuerto). Justo cuando voy a salir del portal de mi casa al coche se desata un chaparrón de esos que te calas en diez segundos. Salgo corriendo y me siento en el coche ya calado. Arranco y en marcha. cuando han transcurrido apenas cinco minutos me doy cuenta que he perdido la cartera en el trayecto de mi casa al coche. ¡PUTA MALA SUERTE! ¿No se puede perder otro día? NO. De acuerdo con la ley de Murfi tiene que ser hoy. Sin salir de la ciudad, doy la vuelta y me dirijo de nuevo a casa......cuando llego me encuentro la tarjeta sanitaria por la acera, a cinco metros el carnet de conducir, un poco mas allá la licencia federativa, y otro poco mas, uno tras otro, todos los documentos que llevaba salvo las dos tarjetas de credito y........EL D.N.I. Reviso una y otra vez todas las tarjetas y nada. El DNI no está. Se me cae por segunda vez el cielo encima. Esta vez en forma de plomo. NO PUEDE SER. ¿Por qué a mí? Confieso que se me cayeron las lágrimas.
Al llegar al coche Arantza me tranquiliza...."en el Aeropuerto te lo hacen. Vamos a Madrid y a la vuelta nos paramos en el Aeropuerto, te lo hacen, y ya está." La verdad es que me tranquilicé. Todos conocemos a alguien que se lo han solucionado antes de volar, aunque tambien todos conocemos a alguien que ha perdido un vuelo por no llevar la documentación. Mi ventaja es que faltan todavía doce horas para despegar.
Tras las obligaciones, tocaba ir al aeropuerto y solucionar el desaguisado. En comisaría del Aeropuerto me dicen que NO hacen DNI´s. Lo que hacen son pasaportes, pero para ello es necesario tener el DNI. Kafka empieza a asomarse por una ventana en mi cabeza. Me indican que como no es necesario el DNI para ir a Italia pregunte en Iberia si vale con otro documento como el carnet de conducir (el cual si tengo), o que me vaya a una comisaria de distrito donde hacen Documentos, apostillandome que hay que pedir cita previa.
Son las siete de la tarde. Por un momento me rindo, decido irme a casa y probar suerte mañana en la puerta del avión. Cuando la llamada de Alejandro (un gran compañero de viaje y ultras) me da una solución..."La comisaría del Distrito de Hortaleza cierra a las ocho". Es la única opción que me queda.
Llego a las 7:27, pregunto y me dicen que me lo hacen si justifico la urgencia mediante un billete de avión. Fotos y diez euros. Aquí, es la primera vez que he visto la utilidad real de un smartfone. Me indican donde hay un fotomatón y un cajero y ......corro de verdad, no como en un ultra.
Salgo de allí a las 19:57 con mi DNI en el bolsillo.
Después de esto, alguien dudaba que iba a terminar el Lavaredo Ultra Trail????
lunes, 22 de junio de 2015
Previa Lavaredo Ultra Trail.
Esta es la entrada del lloro previo a la carrera. Donde intento pensar qué cosas he hecho bien y qué cosas he hecho mal (que son unas cuantas).LA DIRECCIÓN A TOMAR...
Toda la temporada estaba planificada hacia esta carrera, desde el mes de noviembre, que fue cuando hicimos la inscripción. Una primera parte, hasta mediados de Marzo, debía consistir en preparar el cuerpo para entrenar. Salir a correr sin mucha planificación, tres-cuatro días a la semana. Metiendo entrenos fuertes de VO2max y salidas al monte de no mas de hora y medía, además de incluir al menos un día de preparación física general y al final de este bloque algo mas especifica.
EL CIELO DE COLOR DE ROSA...
A partir de mediados de marzo empezó la segunda parte de la preparación, mucho mas montañosa, sin perder de vista las sesiones fuertes de series. Incluí las series en cuestas y cada vez se iba ampliando el tiempo medio de las sesiones en la montaña, sobrepasando en muy pocas ocasiones las tres horas. La preparación física ya era especifica. Este bloque, que terminó a finales de Mayo, quizás es el que mejor he hecho desde hace años, sin dolores tras los entrenos, sin lesiones, y haciendo varios ciclos de densidad bastante interesantes.Por último, este mes de Junio, ha sido todo un quebradero de cabeza de dolores, por un lado y por otro. Empezó el mes con el Aquiles inflamado, y la cosa va por días, unos duele y otros no, pero guerra da todos los días. A esto se sumó la Fascia Lata y el Vasto Externo contracturados, que no conseguía arreglar. Todo ello me ha obligado a bajar el ritmo y medir mucho los esfuerzos, mas de lo que que tenía pensado, durante este último mes.
ACECHA LA TORMENTA...
¿Que cosas creo que he hecho mal?
La primera parte creo que se hizo bien, y la repetiría igual sin ninguna duda. Por ello creo que me salió tan bien la segunda. Es a partir de Mayo cuando creo que he empezado a cometer errores tales como olvidarme de la preparación general, centrándome en exceso en la preparación específica, lo cual me ha descompensado las fuerzas de diferentes grupos musculares. Las lesiones han aparecido y tras las lesiones vienen los parches hasta la carrera.
Otra cosa que quizás he dejado bastante de lado han sido las competiciones. De verdad que, ahora mismo, no recuerdo cuando fue la última carrera que corrí. Esto ha sido en parte premeditado y en parte no. No he encontrado carreras que me entusiasmasen lo suficiente o no podía correr, por impedimento del calendario, en las que me gustaría estar. A pesar de esto, no lo veo un grave problema.Todavía quedan cinco días para que den la salida y es tiempo suficiente para que se reequilibre el cuerpo.
En cuanto a lo demás (Táctica de la carrera, material, alimentación) está casi todo decidido, pero nunca se sabe, me toca llevarme material de sobra por si en el último momento cambiamos algo.
A la vuelta espero contar los lloros de alegría y emoción.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















