Es como le llaman los maestros a eso de ir un rato al cole y luego que me cuiden en casa.
Ya sabeis que soy un privilegiado, porque mi padre tiene tiempo de cuidarme y es quien me lleva y recoge del colegio los días que no trabaja.
Ayer (el tiempo pasado siempre es ayer) le dije que me llevase a subir una montaña, que él siempre se va y no me lleva. Y ahora que estamos casi toda la mañana juntos me podía llevar. El como siempre me dijo MAAÑAAANAAAA.
Pero ya he aprendido que mañana es hoy y le he insistido - Papá, llévame a subir una montaña. Y me ha contestado –VAALE.
Así que me ha puesto a primera hora las zapatillas de correr por la montaña, como las suyas. Me ha llevado al cole un rato, y después nos hemos ido a subir una montaña muy alta. Hemos ido en coche hasta su falda, que yo no la he visto, pero mi papá me decía que era la falda. Y después hemos empezado a andar por las rampas para arriba. A medio camino nos hemos encontrado con una cabaña Taraumara. Mi papá me ha explicado que era de unos indios que les gusta correr por el bosque, y son amigos de los indios de Oma. El bosque es de pinos piñoneros y he cogido piñas comidas por las ardillas. No he visto ardillas, estaban echándose la siesta. Al final me ha tenido que ayudar un poco porque estaba cansado, llevándome a Mochila.

En la cima he visto Guadalajara muy chiquitita, con los coches pequeños como los míos. Y me ha prometido que otro día iremos a otro pico, el del Aguila, que está muy cerca.
Luego hemos bajado corriendo, y resbalando como en la nieve. Jajajaja, qué risa nos hemos pasado.
Ha estado chupi.
Papá…bonito…cariñoso.
Elio.




